La información analizada dentro del servicio de Cibervigilancia se estructura en distintas categorías de riesgo, lo que permite una gestión clara y priorizada:
✅ Credenciales filtradas
Usuarios y contraseñas expuestas en filtraciones o mercados ilegales
✅ Información sensible y documentos
Datos internos, documentos corporativos o información confidencial expuesta
✅ Superficie de ataque y activos expuestos
Dominios, subdominios, direcciones IP y servicios accesibles desde el exterior
✅ Suplantación de marca y phishing
Uso indebido de la marca, dominios fraudulentos o campañas de engaño
✅ Amenazas y actividad maliciosa
Indicadores relacionados con malware, ataques o preparativos de intrusión
✅ Vulnerabilidades publicadas
Información sobre fallos de seguridad que pueden afectar a la organización